¿Qué nos diferencia de los demás?
El hotel, de propiedad inglesa, es un oasis de paz y tranquilidad. Tiene una extensión de 2.5 hectáreas de césped y terrenos agrícolas, con vistas abiertas a los cerros que lo rodean. No se escucha más que el murmullo lejano del río, o el ganado que pasa apaciblemente por la carretera. De noche, las únicas luces visibles están muy lejos, en el Ecuador.
Los huéspedes suelen comentar favorablemente acerca de la frescura de las habitaciones aun en días de mucho calor. El secreto es: debajo de los acabados, la construcción es de adobe en vez de ladrillo. El personal brinda una atención esmerada a los clientes y atiende cada detalle del mantenimiento. Las habitaciones son acogedoras y llenas de luz y los baños son de lujo, con agua caliente y tinas. Leer más…
